Con el culo al aire

culoEsta es una práctica muy habitual con la temperatura que está haciendo: dormir con el culo al aire. Entiéndase por culo cualquier otra parte del cuerpo que colocamos fuera de la sabanita que nos cubre en las noches de verano. La mezcla culo al aire, sudor y ventana abierta no es buena. Y la principal perjudicada es nuestra garganta. Y con esta característica me presenté en la última clase en la que cantar, canté poco pero aprendía muchas cosas que no puedo hacer.

Por ejemplo, hacer las cosas por cojones no funciona. ‘Es que estoy intentando cantar esto y me caminopica la garganta pero como sólo lo hago una vez, no importa’. ERROR. Todas las veces que haces algo, y lo haces mal, te estás haciendo daño. No funciona chocarse sin parar contra la pared para intentar romperla, no lo vamos a conseguir en la vida. No por repetir algo, una y otra vez, mal, vamos a conseguir hacerlo bien. Es mejor pensar ‘Ok, por aquí no es. Vamos a buscar otro camino’. Y puede que nos cueste encontrar ese camino, que sea como un laberinto. Pero con esfuerzo y trabajo, conseguimos nuestro objetivo.

¿Sabéis que en el canto hay unas cosas que se llaman arenas movedizas? El canto es arenas-movedizasrelajación. Cuando algo, por algún motivo, no nos sale, nos tensamos. Así, todas las veces que lo haga, tensaré. Y cada vez me tensaré más y más. Y me saldrá peor y peor. Consejo: si algo no sale… ¡Botón reset! Hay que resetear: si una vez que lo repites, tensas más, es mejor dejarlo; si eres capaz de resetear, relajar e intentarlo de nuevo será perfecto.

¡Al paso, al trote y al galope! Cuando salimos a correr a las 7 de la mañana (o a las 11) empezamos suavemente, dejamos el sprint para el final. Pues tenemos que intentar, cuando calentamos la voz, que sea un paso, luego un trote, para poder finalizar con un galope. ¿Qué ocurre cuando tenemos la voz cansada? Que nos cuesta infinitamente más hacer las cosas finitas y suaves. Derrochamos la poca energía que nos queda al principio. Lo hacemos grande y, así, nos cascamos más. Lo que termina en algo que ya conocemos que son las arenas movedizas.galope

Al igual que despertar el diafragma en ocasiones puede resultar un auténtico desastre. Os digo en serio que el cansancio se nota en la garganta como las mordidas en la goma de mascar. Este ensayo no fue un buen ensayo para mí. El culo al aire y el cansancio hizo mucha mella en mi voz y no me dejó progresar todo lo que debía. Pero incluso en estas ocasiones hay que saber sacar algo positivo: voy conociendo mi voz y el aparato que la fabrica; sus debilidades y defectos.

Nos vemos en la próxima, con la voz descansada y la mente serena.

Jugando a ser cantante

Muchas veces cantar es jugar… Y jugando encontramos cosas. Jugando dejamos de ser nosotros y te liberas mucho. Jugar es al canto lo que el WhatsApp es a las relaciones humanas: muchas veces no nos atrevemos a decir algo a la cara pero a través de la mensajería instantánea no nos cuesta ningún trabajo. Lo mismo pasa con la voz.

ducha “Cuando mejor canto es cuando estoy en el baño”, dicen algunos. Puede ser por la acústica, no lo discuto. Pero… ¿y lo desinhibidos que estamos cepillo de pelo en mano cual micrófono que lo mismo saltamos por Raphael que por Metallica? Sé que acabas de sonreír porque te has descubierto haciéndote eso una y mil veces. Yo también, lo admito. ¿Jugamos juntos?

En la última clase jugué a ser cantante, a intentar a que el yo cantarín diera lo mejor de sí. Cuando houston-we-have-a-problem-11no me mentalizo a usar toda la técnica que voy aprendiendo, el yo cohibido se come al yo cantarín. ¿Qué significa? Que no sé jugar a ser cantante. Que cuando repaso temas de próximas actuaciones vuelvo al chico de la voz de cumpleaños feliz y me olvido de lo que sé, priorizando letras, melodías y entradas a la técnica que sé. Houston, we have a problem!!! Y no es otro que un problema de mentalización, no vayáis a creer. ¿Qué por qué no lo hago? Chi lo sa?

A veces jugar a ser cantante implica simplemente convertirte en cabra. Cantar como si fueras una cabrita que ayudará a llevar la voz hacia adelante. No cantas tú, canta una cabra. Si sale mal, lo hace monamal la cabra, no tú.  ¿No te gusta la cabra? Ok, juega a ser una mona histérica. Tú quizás no seas capaz de conseguir ciertas cosas pero jugar a ser una mona histérica quizás te lleve a poner banderitas en territorios desconocidos para tu voz. ¡Ah! En la última clase puse banderita en Do. Intentando ser más incisivo y cantando con más decisión.

Jugando, jugando, me dio por cantar por Manolo Escobar la canción que os dejo al terminar esta entrada. Con mi voz de ahora, con mi voz controlada, colocada y redonda. Lo que te diga, de esas veces que sales de la ducha dándolo todo, pues mi yo cantarín decidió hacer lo justo en la última clase y aprender jugando o jugar aprendiendo…

Sólo sé que di un pasito más para dejar de ser un cantante de mierda.

Pdt: Disfrutad de este temazo 🙂

A la conquista de La Luna

relajHace tiempo que no lo digo, pero todas las clases de canto han comenzado, comienzan y comenzarán con un calentamiento tanto del cuerpo como de la voz. Es muy importante despertar el cuerpo, estirándolo y desperezándonos, para advertirle del trabajo que tiene que hacer. Luego, el calentamiento vocal nos sirve como preparación mental y también física. Mental porque te permite relajarte e incluso acostumbrarte a los tonos, al timbre y a la suavidad que se nos exige en una clase de este tipo; física porque entrenamos el diafragma y con ello el famoso apoyo que nos persigue desde la clase uno.

El título de la última clase lo podríamos definir como ‘¡Vamos a tirar para arriba!’. Para esos osos engorilados como yo, esta simple frase significa: vamos a ver cuán agudo puedes cantar sin que te explote el ojetillo.

Para los ejercicios que realizamos, que no fueron pocos, fue importante el uso de las consonantes nasales N, Ñ y M, y voy am intentar explicar por qué. El sonido que emitimos con esas tres letras sale de los resonadores nasales, así la fuerza, la energía y la concentración sonora no pasa por la laringe, por lo que no hay tensión ni se fuerzan las cuerdas. Así, con estas tres vocales vamos subiendo poco a poco de tono hasta llegar a nuestro punto más álgido de fuerza, sonoridad y afinación.

En este caso es muy muy muy muy importante apoyar paulatinamente hasta conseguir el máximo punto de apoyo cuando demos el agudo. Es decir, ojetillo contraído y a tirar p’arriba. ¿Y ahora? Colocar la bandera en la nota, cual Neil Armstrong en La Luna y volver a La Tierra. Me explico. Este es un juego que se neil-armstrong-moon-flagllama ‘La conquista del agudo’. Es imposible pretender llegar repentinamente a un agudo. En una clase, con mucho calentamiento, puedes llegar a la perfección a un agudo, pero eso no significa que tú tengas asumido cómo hacerlo. Entonces, primero es CONQUISTA del agudo, que es poner la banderita en esa nota reafirmando que yo estuve ahí. A partir de ahí hay que ir reforzando hasta hacer esa propia nota tuya, y poder seguir creciendo.

En la última clase puse mi banderita en el Si Bemol. No fue el mejor Si Bemol del mundo, pero fue un Si bemol. Ahora queda trabajarlo, asumirlo como mío y seguir creciendo. Y para ello tengo que corregir muchas cosas que no hago bien. Por ejemplo, a medida que subo voy cerrando, en vez de abriendo. ¿Lo entendéis? A mí me cuesta. Virginiafairy1 me pide que a medida que vaya subiendo lo haga todo más concentrado, ¿como el Fairy, que con dos gotas basta? Pues imagino que tiene que ser algo parecido. En cuento consiga concentrar y que salga espuma os explico cómo lo he hecho, de momento Insert Coin y Sigo buscando…

La conquista del agudo se enfrenta a la conquista del grave. Oh, yeah! Por lo que ahora es un claro ‘tira pa’abajo’. Los graves parecen más fáciles, pero creo que es un falso bulo. Se nos va la vida al dar los agudos pero sin embargo creemos que los graves nos salen naturales y es complicadísimo conseguir unos graves afinados y sutiles. Cuando ponga mi banderita, os lo comento.

Para finalizar os quiero comentar algo que sentí en la última clase, algo que no había experimentado nunca. Sabía que lo lomanaque estaba haciendo lo estaba haciendo bien, estaba bien colocado, estaba bien apoyado y estaba sonando del carajo. El problema es que volví a mi cara de Lomana, ahora reseca de tantas horas al sol en Supervivientes, y no moví ni un ápice de mi cuerpo para no perder la concentración que me llevaba a esa colocación que, por primera vez, sentí perfecta.

Continuará…

¡Soy un figurante de Juego de Tronos!

gamesTranquilos, no me vais a ver en la HBO junto a Khaleesi. Más bien mi última clase fue un paseo por muchos de los figurante de esta serie que marcará un antes y un después en el mundo de la ficción.

Os explico. Pese a llevar ya algunas clases y notar, porque lo noto, mi evolución, me cuesta mucho ponerlo en práctica en los ensayos del musical que en el Liceo de la Música de Moguer tenemos entre manos: Germinal. Un día prometo dedicar un post para hablar de la obra, mi personaje y los ensayos. Así que Virginia Carmona decidió dedicar esta clase a la aplicación de la técnica que estamos aprendiendo. Y para ello, me transformaré en tres figurantes de Juego de Tronos.

 Primera transformación: Arquero  de la Guardia de la Noche del Muro.arco

Un arquero lanza la flecha recta, directa a la presa. Nosotros con la voz tenemos que ser exactamente igual. Hay que eliminar la curva de la voz. Evitar un arco que suba y que baje e intentar precisar una flecha que se clava. Es cierto que los novatos tendemos a bajar el volumen en los graves y desgañitarnos en los agudos. ¡ERROR! Hay que conseguir que el volumen sea constante. Cosa es muy distinta es cuando hablamos de los matices, cambios en la intensidad. Pero la voz sigue estando en el mismo sitio.

Me dice Virginia que tengo claro el camino, pero que lo tengo que aplicar. Cuando canto, lo hago de una forma muy plana. Necesito pensar la letra en colocación de O, desvinculando el hueco de las otras vocales. Permanecer la posición cupular de la parte trasera del paladar y cambiar sólo la posición de delante. Vale, aun sabiendo lo que tengo que hacer, ahora hay que hacerlo a. sin cara de Carmen Lomana y b. en movimiento. Los que no lleva a mi segunda transformación.

Segunda transformación: bufón de Joffrey Baratheon.

joffreyCuando canto en movimiento, mi voz y mi cuerpo olvidan toda técnica. Así que… ¡a caminar mientras se canta! O cantar mientras se camina. Pero no creáis que se camina de cualquier manera. Transformado en un bufón de época, dando saltos, afinando y con técnica. Hay que acostumbrar al cuerpo y a la voz a los movimientos que se realizan en los musicales. Así pasé gran parte de la clase, dando vueltas alrededor de una mesa.

 

Tercera transformación: juglar de la Boda Roja.

Para amenizar la Boda Roja me transformé en un juglar que cantaba madrigales. El madrigal es un canto a tres, cuatro, cinco o seis voces sobre un texto secular. Y son usados en las clases de canto para controlar la afinación. Desgraciadamente, laboda roja afinación no es cuestión de apoyo. Hay muchos procesos dentro del camino de la afinación: primero escuchamos, luego procesamos y damos la orden. Y esa orden implica cero presión, cero tensión de cuerda y colocación. Y, atención, la afinación es cuestión de trabajo. Ved en el vídeo un ejemplo de madrigal.

https://www.youtube.com/watch?v=xuASXEaNg8s

Y la clase terminó llevando a cabo todo lo que sé en mi personaje de Germinal, el Musical. Y parece que lo más complicado va a ser precisamente eso. Extrapolar lo aprendido en las clases a todo lo que canto fuera de ella. ¿Una tontería? Muy complicado, lo prometo. Intentaré trabajarlo, intentaré concentrarme mucho más.

¡Sonreíd y cantad!

León Come Gambas

Un triste león hecho de patata (mal)cocida que se intenta comer una gamba. Este plato culinario se ha puesto ahora de moda y a mí me viene como anillo al dedo para explicar mis sensaciones de esta mi segunda clase.

Comenzamos aprendiendo lo que es un armónico. Confieso que pese a conocer el término desconocía lo que era. Imaginaos la típica ruleta de colores que nos hacen hacer inútilmente en 5º de primaria para girarla y comprobar que no se ven los ruletacolores, se ve blanco. ¡Pues no era tan inútil! Nos va a servir, además de para entender lo maravilloso del color blanco, para entender los armónicos. A ver si soy capaz de explicarme…

Los distintos colores que forman la ruleta se asemejarían a los distintos armónicos de nuestra voz. ¿Qué ocurre? Que nuestra ruleta sonora está siendo movida sin parar y solo somos capaces de percibir el color blanco. Pero imaginad que le hacemos una foto a un momento en el que damos una nota. En ese instante descubrimos una gama cromática que. Los distintos colores de una ruleta que a partir de ahora se llamarán armónicos. Así, tenemos un tono base y los armónicos que van engordando y endulzando el sonido.

¿Cómo conseguimos esa foto finish para ver nuestra gama cromática? Boquita en forma de patata y jugueteamos con la lengua, dejando salir el sonido y escuchando, atentamente, los armónicos que conseguimos hacer. No es fácil hacerlos, o eso dice Virginia Carmona. Pero es cierto que, será debido a la concentración, no me salió nada mal.armonicos

Una vez conseguido los armónicos tocaba fonar dichos armónicos. ¡Es divertido, eh! Pero hay que mentalizarse de una cosa: el cuerpo coge hábitos, buenos o malos, pero los coge. Hay que liberar los hábitos malos y volverlos buenos. Este es el primer consejo de esta entrada.

Pero no todo va a ser fantástico… Tengo un coche en mi garganta. Lo siento, soy muy de metáforas. No estoy capacitado para decir si el coche es bueno o es malo, simplemente, de momento, es un coche que funciona. Pero aún tengo la L puesta en la luna trasera e incluso hay conductores que me pitan. ¿Por qué? Pues porque me lío con las marchas. Soy capaz de ir a L120 km/h en primera y no notar que el coche se quema y no da para más. Así es mi voz, queridos lectores. Yo tiro, acelero, freno… Y no cambio de marcha. No soy capaz de distinguir cuánto necesita mi voz en cada momento. Soy un oso engorilado y lo doy todo en todo momento. Y os aseguro, porque lo practiqué en la pasada clase, que en ocasiones menos es más. No siempre se ha de cantar a pleno pulmón y que, pese a tener una voz grande y redonda, en ocasiones hay que ser sutil. Consejo número dos: ser sutil no está de más.

Y la clase termina con armonías. Me declaro absolutamente fan de las armonías. Y sobre todo cuando le empezamos a poner letra. En esta ocasión nos tocó una fantástica canción de Anna Kendrick, de Pitch Perfect, con la que despido esta tercera entrada, dejando un tercer consejo: lo más difícil de cantar es aprender que es fácil.

El león come gambas estaba crudo, ¡pobre concursante de Masterchef…! Y hoy me siento como ese león. Con garra, con carácter, pero a medio hacer. Quizás un poco más hecho, a fuego lento, con mimo e interés, consiga devorar a zarpazos gambas, langostinos y langostas.

leon

¡Sean felices!

https://www.youtube.com/watch?v=cmSbXsFE3l8

La verdad sobre un oso engorilado…

La primera de las clases de canto con Virginia Carmona superó mis expectativas, sin duda.

Tras una breve descripción y evolución de la respiración diafragmática (¡mamá, quiero volver a gatear!) comenzamos a comprobar que la teoría se puede llevar a la práctica. Es fácil decir ‘Coge aire con la parte baja de los pulmones’, pero es complicado saber cómo se hacer. Y la palabra clave quizás sea ojetillo. Sí, siento ser soez. Pero si sientes algo en ese ojetillo es que lo estás haciendo bien…. ¡Muy bien! Y ese bien se llama APOYO, del que todos hablan y pocos sabemos…

Y antes de comenzar a (des)entonar, hay que calentar el cuerpo. Es fantástico y necesario estructurar el cuerpo con unos leves estiramientos. Cabeza arriba, brazos adelante, desperézate… ¡Todo listo!

Comenzamos con una escala, simple… Vamos subiendo… Y Virginia va descubriendo mi voz, mis puntos fuertes y mis puntos flacos. Tengo una voz que podría considerarse lírica (“Nessssuuuum Doooorrrrrrrmaaaaa”), una voz redonda, que no acaba en punta. Ojiplático. Creo que me quiere decir que mi voz en buena para los graves, con gran sonoridad. Prometo rectificar esto si lo entendí mal. Y algo importante que aprendí es que la variedad de voces puede ser similar a la variedad de colores. La voz depende de la constitución de la persona y de los resonadores y cuerdas vocales de cada uno. ¡¡¡Resonadores!!! Palabra clave del día…

resonadoresTenemos cavidades en la cara, por donde entra el aire, y funcionan a modo de resonadores. Cavidades nasales, también las cavidades orales, e incluso en los propios huesos de la cara, que son porosos y la voz resuena en ellos. Es por esto que a mayor uso de esas cavidades y resonadores más brillante será nuestra voz. ¿Increíble, no?

¿Queréis saber cómo encontré mis resonadores? Gracias a la ‘M’. Cogiendo aire y llevándolo a la parte baja de los pulmones conseguiré el famoso apoyo del que todos hablan. Expulso el aire con la sílaba ‘MO’, hasta sentir consquillitas en los labios, o en la nariz o incluso en el paladar. Ese cosquilleo se puede identificar con las cavidades, que se pueden ir desarrollando a medida que las ejercitamos más. Es muy importante estar relajados a la hora de buscar nuestros resonadores.

Otro de mis fallos es la posición corporal. Y parece un error común a la hora de cantar: los graves los busco en el suelo; los agudos en el techo. ¡¡¡ERROR!!! ¡¡¡WARNING!!! La faringe con la cavidad oral tiene que formar un ángulo de 90 grados para que el aire y la voz salgan de forma natural. Y es increíble cómo cambia el sonido cuando realmente dejas de lado la tensión de tu lado Lomana y consigues disfrutar de lo que haces.

Virginia me comentó que, en ocasiones, mi voz suena a Cumpleaños Feliz. Imagino que quiere decir que canto por cantar, que no pienso en lo que hago. Así que a partir de ahora, el Cumpleaños Feliz se cantará sólo en momentos puntuales.

Por último, armonizamos voces. Creo que me resulta una de las cosas más complicadas de cantar. Comenzamos con una simple melodía y la cantamos con la frase ‘Mariquita Cachuli’ (Os lo prometo) a tres voces. Fue importante hacerlo con todo lo aprendido durante la clase: el apoyo diafragmático, la relajación de la cara, la posición corporal, el uso de resonadores… Y sí, fue fantástico. Virginia, mi compañero Javi y yo sonamos de escándalo a tres voces.

Hago hincapié en que eran voces haciendo armonías, no hablo ARMONIZAR, que son dos cosas distintas y de la que me hablarán en clases venideras… ¡Ya os contaré!

osoY así termina la primera clase, en la que descubrí que soy un oso engorilado, un oso que tiene que quitarse manías y dureza, que tiene que relajarse y disfrutar. Lo demás vendrá, con tiempo, con ganas y con clases, más clases.

Confesiones de un cantante (de mierda)

Esta es la primera entrada de lo que espero que sea un blog divertido y formativo. No porque pretenda enseñar nada, más bien mostrar lo que voy a aprender.

Estas serán las historias de un melómano por naturaleza y artista de vocación.

Y si has entendido esa frase este es tu blog. ¿Has pensado alguna vez ‘Joder, no se me da mal esto de cantar’ hasta que havocal llegado alguien y te ha dicho ‘No tienes nada de técnica’? Técnica, señores, técnica… Ni que esto fuera el tikitaka de La Roja. Ahora resulta que hasta para cantar hay que tener técnica, algo que parece que es innato.

¿Te suenan términos como voz mixta, apoyo o respiración diafragmática? ¿Alguien te ha dicho ‘coloca la voz un poquito más arribita’? ¿Arribita? Cojo la escalera y canto desde el techo, entonces. lomanaO ‘Te tiene que vibrar en el paladar’… Y cuando crees que lo estás consiguiendo no te inmutas, no parpadeas, tensas las manos, la boca y abres tanto los ojos que pareces la propia Lomana comiéndose un Big King en la bañera…

Mañana todo puede cambiar porque comienzo mis clases de canto con Virginia Carmona, la que tiene conmigo un reto por delante. Y aquí, con su permiso, iré poniendo mis progresos, cuando entienda la respiración diafragmática, cuando consiga la voz mixta, cuando, de una vez por todas, deje de ser un cantante de mierda.

Y aquí os dejo un temazo, mientras, voy haciendo gárgaras de miel y limón y me tomo una infusión de jengibre…